
Quien manda a que nuestras huelgas terminen, los mismos que mandan matar, quienes no quieren que armemos trifulca, esa palabra engaño que a tu institución le gusta ocupar, como otrora lo hiciera la dictadura, ahora tú y tu emblema de rock (eres el más satánico de todos, pero al final el diablo pasa la cuenta). Eres de los que quieren que mi pueblo rockero, punky y zaparastroso de libros vendidos a pié no deje de causar estragos, algunos ya te vamos entendiendo y solo queremos vomitar en tu cara. Te disfrazas de gobernador y solo estás para administrar nuestros placeres, si no, pueblo organizado tendrás, ese que resiste con corbata y blaiser, o a punta de chueca desde la reja instalada para tu territorio privado. Soy el guerrero, estoy aquí para incendiar tu casa, decirte pocas palabras y darte con todo el estilo de la organización popular, legado impuesto a punta de pendejos quemados, a punta de peñis encarcelados, a punta de estudiantes torturados, a punta de sedición antifascista, lúdica, tolerante y de clase.
PLANETA SUDAKA, fiesta señores, organización y movilización, salud, vamos a quemar todas las colas.




Conviviendo con Tierra planetaria (Su hijo).
Viendo como los cuida espíritus están naciendo.
Soñando como será el final (ó quizás el comienzo).
Determinando cuando hemos de morir (la Milla dijo: cuando el espíritu ya no necesita el cuerpo, entonces nos morimos).














